jueves, 01 de septiembre de 2005
3 vuelos y muchas ojeras después...
Hoy vuelvo a escribir con "eñe", como hace ya un mes, cuando empecé con esto...
Han sido muchas las sensaciones vividas y desde ayer estoy temiendo el momento de sentarme aquí para hacer balance y cerrar cuentas, por si no me salieran o por si no supiera expresar con exactitud cada una de las historias que hemos vivido...
Si por un lado la sensación final ha sido claramente positiva, mi cabeza no puede parar de trabajar y ya pienso cosas que cambiaré/cambiaría para el año que viene... Cosas sin importancia, pequeños fallos de principiantes, pero que mejorarán el funcionamiento para futuros proyectos...
Pensando ya en 2006 (es intrínseca en mí esta tendencia a mirar siempre para adelante...), me gustaría hacer algo nuevo y más amplio. Observando el trabajo con sentido constructivo y crítico, creo que esto sería aún más bonito si pudiera trascender de esos quince días que dedicamos a estar con los chavales. Para el año siguiente me gustaría trabajar desde aquí, con actividades que pudiéramos llevar meses antes, enviar por mail material de trabajo, de tal forma que nosotros sólo llegáramos para el colofón, siendo así los niños y los profesores, urmi y arnab, los que hagan suyo el proyecto... Es una idea en la que me pondré a trabajar desde ya...
Los últimos días en Nepal fueron mágicos y nostálgicos... se fue Yaiza el día 29 y nos quedamos Marco y Sonia (gracias especiales), Montse, María, Julio y yo. Conocimos a Pedro y Geni, una pareja de chilenos majísimos con los que hicimos una bonita cena a base de tortillas, pimientos fritos y arroz con leche en la cocina del Tibet Peace Guest House (un sitio que hace honor a su nombre). El día 30 a las 14'35, avión para Delhi; a las 2'10 del 31, viaje para Londres; y a las 10'10, con retraso de 40 minutos, salida para Madrid llegando a la 13'35 a la capital...
Y primero paz y después gloria, y "cada mochuelo a su olivo", y fin de esta historia pequeña, o, mejor dicho, comienzo de otras tantas... porque quiera o no, a partir de ahora me va a ser imposible no hacer caso de los lazos que hemos creado y preocuparme por veintitantas nuevas vidas con las que me he cruzado... Ha sido precioso el trabajo que hemos hecho con los niños, pero estoy seguro de que será igual de bonito cuidar las amistades y, sobre todo, más aún, emprender nuevos proyectos, nuevas ideas, y llevarlas a cabo más bien pronto que tarde, con los que queden, y con los que vengan de nuevas...
Para todos, como siempre, las puertas de par en par abiertas...
Y en fin... sin nada más que decir, que ya va siendo el momento, se despide, tal cual siente que debe hacerlo, con un gracias a todos (voluntarios, lectores, padres, madres, amigos, conocidos, Urmi, Arnab...) y un siempre "hasta la próxima", este que escribe... este proyecto de persona, idealista e inconformista al que es imposible quitarle de la cabeza la idea de que un mundo mejor es factible...
Ha sido un placer todo esto... (gracias Hernán por el ofrecimiento ese 3 de abril de 2005; gracias Urmi por la ilusión y el apoyo)
Un beso en el corazón
de este Peter Pan
desde ésta, mi isla de Nuncajamás...


